Cómics y féminas: ellas tienen mucho que decir

Para poder sobrevivir y adaptarse a los nuevos tiempos, el mundo del cómic ha tenido que cambiar, por supuesto, y hacer todo lo que ha podido para evolucionar. Si comenzó como un simple entretenimiento para clases bajas y analfabetas dicho mal y pronto, a principios de este siglo casi era una lectura elitista con la aparición de las novelas gráficas, muchas de ellas llevadas al cine, y que ya no tenían la inocencia ni el ánimo de entretener como sus primeros ancestros: ahora se especializaban, e incluso intentaban un poco incidir en la psicología del público, con un estudio de sus reacciones bien planificado y exhaustivo. Desde luego, sus autores se lo curraban y se lo curran, pues después de haber llegado a este punto, es imposible retroceder.

Y entonces, ¿qué le espera ahora a este sector? Pues como en todo arte contemporáneo, tendrá que buscarse la vida e intentar innovar buscando elementos atractivos y atrayentes que consigan enganchar al público, pero es interesante lo que el mundo femenino está aportando al mundo del cómic desde hace unos años. Sí, ya sé que muchos pensarán que no es tan nuevo, que el cómic erótico ya incluyó esto hace años, y que las tiras protagonizadas por jovencitas xxx en las diferentes publicaciones para adultos son las más apreciadas; pero no, no es precisamente a eso a lo que me refiero; es así bajo un punto de vista masculino, no olvidemos que la gran mayoría del arte ha surgido bajo la supremacía de los hombres, que tenían no sólo el tiempo y los recursos para dedicarse a ello y desarrollarlo, sino también con el beneplácito de la sociedad, que no era tan permisiva cuando se trataba de que las mujeres hicieran lo mismo.

Hace unos años que están proliferando no sólo las autoras femeninas, sino las protagonistas femeninas. Porque ahora, a la hora de comprar un cómic, y de elegir entre las diferentes temáticas o categorías, ya podemos hacer otras clases de elección distintas, que no tienen que ver con la edad del público ni con que te guste éste u otro autor;  y algunas de las obras pueden incluirse en una nueva clasificación que hasta ahora no había sido muy tenida en cuenta por nadie: la de comics sobre jovencitas. Hace unos años, nuestras hijas, sobre todo si ya estaban metidas en la adolescencia y los tebeos clásicos de años antes no les atraían mucho, sólo tenían dos opciones: o bien era lectoras ávidas y se enganchaban al carro de los superhéroes o de las temáticas adultas, o directamente dejaban de leer cómics, cosa que afectaba mucho al sector, que veía que había una parte del público que se perdía irremediablemente.

Bien, parece que ahora eso podría cambiar con esta nueva tendencia que se está dando en el sector. Si hay que agradecérselo a la liberación femeninas, a los movimientos por la igualdad, o a un cambio en el método del trabajo del mundo del cómic, yo no lo sé, pero bienvenida sea la razón. No sólo las mujeres han traído como novedad la nueva categoría que ya he señalado, sino otra forma diferente de contar historias, y sobre todo, otras historias que difícilmente podrían gestarse en una mente masculina. Y curiosamente, también el factor homosexual ha entrado en juego en este panorama, pues entre todas estas historias de chicas jóvenes contadas por mujeres, son bastante frecuentes encontrarnos con protagonistas lesbianas, que en ocasiones están despertando a la sexualidad por ser menores de 20; y hay que decir que varias de estas historias han tenido bastante éxito, no sólo de crítica sino también de venta, que al final, aunque no sea muy correcto decirlo, es lo que importa.