¿Por qué Supermán es un super héroe tan genial?

Por supuesto que en esto de los cómics y de sus personajes, se puede aplicar fácilmente la premisa de que sobre gustos, no hay nada escrito. Entre todas las opciones posibles, cada uno tiene su súper héroe favorito, pero reconozcámoslos, hay algunos que levantan pasiones y que difícilmente puedes encontrar a alguien que te diga que no le gusta nada. Y uno de ellos es, sin duda, Supermán.

Todos conocemos a este personaje del universo DC Comics, creado por Jerry Siegel y Joe Shuster en 1933: un extraterrestre llegado del planeta Kripton siendo todavía un bebé, que se da cuenta de sus extraordinarios poderes en plena adolescencia, y que en su juventud viaja a la gran Metrópolis convertido en un super héroe bajo la apariencia del anodino y torpe periodista Clark Kent. Fuerza, velocidad, capacidad de vuelo, rayos láser ópticos… todas estas grandes capacidades sólo tienen un punto débil: la kriptonita, una piedra originaria de su destruido lugar de origen. Pero si todo esto no terminó de convencer a verdaderas legiones de lectores, aquí van unos cuantos detalles más:

  • En principio, Superman fue concebido para ser un villano calvo con poderes telepáticos que intentaba conquistar el mundo.

  • En un momento de los cómics, Superman es mordido por Drácula, pero como el héroe obtiene su poder de los rayos del sol, Drácula acaba explotando y es eliminado.

  • En  el Muay Thai, los luchadores usan algo llamado golpe “Superman”; esto implica simular una patada para que el golpe posterior sea más poderoso.

  • En un cómic de 1978, Superman se une a Muhammad Ali para golpear a un grupo de alienígenas.

  • El efecto de la kryptonita en realidad no fue una idea original de los cómics. Vino de un programa de radio cuando los productores tuvieron que encontrar una razón para explicar la ausencia del actor principal.

  • George Reeves, quien hizo a Superman en una serie de televisión en los años 50, una vez se enfrentó a un chico armado que quería “probar su invulnerabilidad” ante las armas de fuego. Lo convenció de entregar la pistola diciéndole que la bala podría herir a otras personas después de que rebotara en su pecho.

  • Aunque a muchas personas les gusta burlarse del Hombre de acero por engañar al mundo con sólo ponerse sus gafas, en los cómics éstas cambian su color de ojos, además de que el personaje cambia su tono de voz y usa ropa mucho más holgada.

Cómics y féminas: ellas tienen mucho que decir

Para poder sobrevivir y adaptarse a los nuevos tiempos, el mundo del cómic ha tenido que cambiar, por supuesto, y hacer todo lo que ha podido para evolucionar. Si comenzó como un simple entretenimiento para clases bajas y analfabetas dicho mal y pronto, a principios de este siglo casi era una lectura elitista con la aparición de las novelas gráficas, muchas de ellas llevadas al cine, y que ya no tenían la inocencia ni el ánimo de entretener como sus primeros ancestros: ahora se especializaban, e incluso intentaban un poco incidir en la psicología del público, con un estudio de sus reacciones bien planificado y exhaustivo. Desde luego, sus autores se lo curraban y se lo curran, pues después de haber llegado a este punto, es imposible retroceder.

Y entonces, ¿qué le espera ahora a este sector? Pues como en todo arte contemporáneo, tendrá que buscarse la vida e intentar innovar buscando elementos atractivos y atrayentes que consigan enganchar al público, pero es interesante lo que el mundo femenino está aportando al mundo del cómic desde hace unos años. Sí, ya sé que muchos pensarán que no es tan nuevo, que el cómic erótico ya incluyó esto hace años, y que las tiras protagonizadas por jovencitas xxx en las diferentes publicaciones para adultos son las más apreciadas; pero no, no es precisamente a eso a lo que me refiero; es así bajo un punto de vista masculino, no olvidemos que la gran mayoría del arte ha surgido bajo la supremacía de los hombres, que tenían no sólo el tiempo y los recursos para dedicarse a ello y desarrollarlo, sino también con el beneplácito de la sociedad, que no era tan permisiva cuando se trataba de que las mujeres hicieran lo mismo.

Hace unos años que están proliferando no sólo las autoras femeninas, sino las protagonistas femeninas. Porque ahora, a la hora de comprar un cómic, y de elegir entre las diferentes temáticas o categorías, ya podemos hacer otras clases de elección distintas, que no tienen que ver con la edad del público ni con que te guste éste u otro autor;  y algunas de las obras pueden incluirse en una nueva clasificación que hasta ahora no había sido muy tenida en cuenta por nadie: la de comics sobre jovencitas. Hace unos años, nuestras hijas, sobre todo si ya estaban metidas en la adolescencia y los tebeos clásicos de años antes no les atraían mucho, sólo tenían dos opciones: o bien era lectoras ávidas y se enganchaban al carro de los superhéroes o de las temáticas adultas, o directamente dejaban de leer cómics, cosa que afectaba mucho al sector, que veía que había una parte del público que se perdía irremediablemente.

Bien, parece que ahora eso podría cambiar con esta nueva tendencia que se está dando en el sector. Si hay que agradecérselo a la liberación femeninas, a los movimientos por la igualdad, o a un cambio en el método del trabajo del mundo del cómic, yo no lo sé, pero bienvenida sea la razón. No sólo las mujeres han traído como novedad la nueva categoría que ya he señalado, sino otra forma diferente de contar historias, y sobre todo, otras historias que difícilmente podrían gestarse en una mente masculina. Y curiosamente, también el factor homosexual ha entrado en juego en este panorama, pues entre todas estas historias de chicas jóvenes contadas por mujeres, son bastante frecuentes encontrarnos con protagonistas lesbianas, que en ocasiones están despertando a la sexualidad por ser menores de 20; y hay que decir que varias de estas historias han tenido bastante éxito, no sólo de crítica sino también de venta, que al final, aunque no sea muy correcto decirlo, es lo que importa.

Los mangas que acabaron convertidos en animes

No voy a ser una de esas personas que cierran los ojos a la realidad, y no reconocer que, desde la llegada de la televisión, el mundo de los libros, y en especial el de los cómics, ha ido perdiendo terreno a pasos agigantados, adelantados en todos los sentidos por el ocio visual. Nuestros jóvenes no tienen ya la paciencia necesaria para leer un libro con viñetas, cuando directamente pueden quedar como alienados ante la tele conociendo las mismas historias pero sin tener que molestarse en adaptar lo que leen con lo que ven.

Buscar incentivos para que esto cambie es bastante complicado, lo sé, pero quizá saber que muchas de las series de televisión animadas que ven y que tanto les gusta vienen de los cómics, quizá ayudarían. No es un secreto que en los últimos años los llamados “animes” hacen furor entre los jóvenes, y la gran mayoría no sabe que proceden directamente de la animación japonesas, esto es, de los tan famosos “manga“, la contribución nipona al mundo del cómic, una obra maestra, por cierto.

¿Hacemos un repaso por algunos de los ejemplos más significativos de esto que os cuento? Puede que algún que otro quede sorprendido:

  • Death Note: Esta serie, que ha sido considerada como el mejor anime de todos los tiempos, fue originariamente un manga escrito por Tsugumi Ōba  e ilustrado por Takeshi Obata. Se centra en las aventuras de un estudiante de secundaria que encuentra un libro con el poder de matar a las personas cuyo nombre sea escrito en él.
  • Dragon Ball: Otro anime legendario que se convirtió en un fenómeno global y ganó millones de fanáticos; la historia se centra en las aventuras de un joven extraordinariamente fuerte llamado Goku, que busca siete bolas de dragón.  El manga original fue creado por Akira Toriyama.
  • Fullmetal Alchemist: Una de las mejores series de anime para adultos, Fullmetal Alchemist cuenta la búsqueda de dos hermanos de una piedra filosofal después de un intento fallido de revivir a su madre fallecida,  y que los deja físicamente deformados. El manga fue obra de Hiromu Arakawa.
  • Attack On Titan: Posiblemente el mejor anime de acción, la serie manga fue creada por Hajime Isayama, y su argumento es realmente innovador: después de que su ciudad natal es destruida y su madre muere, el joven Eren Jaegar se compromete a limpiar la tierra de los gigantescos Titanes humanoides que han llevado a la humanidad al borde de la extinción.
  • Naruto Shippuden: La segunda parte de las aventuras de Naruto es casi más conocida que la primera; de cualquier forma, este anime se basa en la serie manga de su mismo nombre, creada por Masashi Kishimoto. Como es sabido por muchos, narra la historia de un ninja adolescente que quiere convertirse en el más famoso y reconocido Hokage, un líder de su aldea.

Los superhéroes más poderosos del cómic

Como ya comentamos en el post anterior, la llegada de Supermán marcó un antes y un después en la historia del cómic, convirtiéndose en el primer superhéroe de la historia, y llevando a este tipo de publicaciones a un universo que, aún hoy, no parece tener fin. Se dio inicio a la época dorada de los héroes  con poderes extraordinarios, pero el hombre de Kripton, aunque fue el primero, no fue el último, como bien sabemos todos. ¿Te has preguntado alguna vez cuáles fueron sus rivales más cercanos, y que superpoderes tenían ellos? Aquí traemos una pequeña muestra:

  • Capitana Marvel: Esta heroína, cuyo nombre real es Carol Danvers, fue piloto de las Fuerzas Aéreas, agente de la CIA y directora de seguridad de la NASA , antes de encontrarse con el Capitán Marvel, un soldado Kree que le transmitiría sus poderes de fuerza, capacidad de vuelo y lanzamiento de bolas de fuego.
  • Iron Man: Aunque su único poder son las diferentes funciones de su armadura, no se puede decir que la imaginación de Tony Stark tenga límites en este sentido; de hecho, con cada nueva entrega de sus aventuras encontramos una nueva habilidad.
  • Aquaman: Mitad atlante y mitad humano, sus poderes se han desarrollado gracias a haber vivido toda su vida en las profundidades marinas: la telepatía y la capacidad de respirar bajo el agua.
  • Dr. Manhattan: Este mutante tiene poderes ilimitados gracias a su mente hiper desarrollada, sólo hay pequeño detalle que le impide ser el más poderoso de esta lista: su tremenda apatía por todo lo que lo rodea.
  • Fénix: Como uno de los telépatas más poderosos del universo, Jean Gray a veces tiene problemas para mantener sus poderes mentales casi ilimitados bajo control.
  • Lobezno: Aunque este integrante de los X-Men no posee poderes sobrenaturales, aparte de sus cualidades físicas como mutante, su actitud de héroe y su complicada historia pasada lo hacen un poderoso contrincante para cualquier villano con el que se las vea.
  • Profesor X: Quizá el único mutante con más poder telepático que Fénix (no por algo es su mentor), el jefe de los X-Men tiene la mente más prodigiosa del universo, y la paciencia necesaria para apadrinar y enseñar a todos los mutantes que aparecen cerca de él.
  • Wonder Woman: La Mujer Maravilla es una combinación perfecta entre Superman y Batman, pero hay un detalle que puede dejarla fuera de combate antes que a estos dos héroes: su falta de invunerabilidad, pues las armas sí que hacen mella en ella.
  • Hulk: Con una fuerza casi ilimitada, poderes rápidos de regeneración de tejidos y resistencia inagotable, enfrentarse contra Hulk, alias Bruce Banner, es una mala idea lo mires por donde lo mires.

Introducción a la historia del cómic

Desde los días del hombre prehistórico, las personas han estado contando historias usando imágenes en lugar de prosa. Desde las pinturas rupestres de los hombres de Cromagnon hasta los jeroglíficos de los antiguos egipcios, la narración gráfica se ha utilizado como un medio popular para comunicar pensamientos e ideas.

En la mayoría de las civilizaciones tempranas (y hasta bien entrado el siglo XX) la mayoría de la población mundial era analfabeta.; leer era un lujo reservado para los ricos. En lugar de anuncios escritos, en muchos casos, los dibujos y las caricaturas se usaban como una forma sencilla de transmitir ideas o sentimientos a la clase trabajadora. Cuando el mundo ingresó a la era industrial y la gente comenzó a usar máquinas para realizar tareas de forma rápida y más eficiente, estas personas de clase trabajadora de repente tuvieron más tiempo libre… tiempo que se gastó buscando entretenimiento. A medida que más personas comenzaron a leer para entretenerse, comenzaron a aparecer periódicos diarios o semanales, muchos de ellos libros de humor o publicaciones humorísticas. El humor era una forma efectiva de abordar los males sociales o las agendas políticas. Uno de los mejores ejemplos de este tipo de publicación es Poor Richard’s Almanac , impreso en 1732 por Benjamin Franklin; en ella, Franklin usó dibujos satíricos para promover la causa de la Revolución estadounidense. Las caricaturas políticas han sido una parte importante de la publicación de periódicos desde entonces.

Otra forma popular de publicación periódica de entretenimiento fue la revista Dime Novel, una de las primeras versiones del libro de bolsillo de hoy; estaba editada en su mayoría por ilustraciones, y la mayoría de sus historias eran fantásticas o de misterio, muy del estilo de la época. En 1842, la primera novela gráfica importante se publicó en los Estados Unidos, Las aventuras de Obadiah Oldbuck; y en 1895 apareció El Niño Amarillo, que se convirtió en el primer personaje de cómic comercializado con éxito. A partir de ahí, otras compañías editoriales también comenzaron a usar personajes populares de cómics para promocionar sus productos.  A medida que los editores comenzaron a buscar nuevos géneros y formas de ampliar su número de lectores, decidieron volver a imprimir los diarios, muchos de los cuales mostraban historias de aventuras en serie.

El concepto de novelas gráficas también se hizo popular en otros países, Francia y Alemania en particular. En 1930, un artista belga llamado Herge creó una historia de aventuras de un niño y su perro, Tintín;  otra gran serie de novelas gráficas belgas son Astérix el Galo, de Goscinny y Uderzo, y Los Pitufos, de Peyo.